Hola, amigas y amigos. Hoy es nuestro primer día de este viaje multivirtual que con tanta ilusión hemos preparado. Lo iniciamos en Córdoba que es una de las ocho provincias de Andalucía, región situada al sur de España.
Nuestra ciudad es una ciudad de interior ya que está situada al norte de la región, en la falda de Sierra Morena y por ella pasa el río Guadalquivir.
Aquí nos vamos a encontrar con nuestro primer guía, nuestro amigo Antiqva.
Espero que paséis un día entretenido y que no os canséis mucho porque mañana seguiremos conociendo esta bella ciudad.
Os dejo con Antiqva.
Voy a intentar, amig@s, enseñaros dos de las joyas más destacadas con que cuenta Córdoba, la ciudad que me conquistó hace ya muchos años.
He tenido el honor de que se me invite a hablaros, nada menos, que del Guadalquivir, a su paso por Córdoba, y de un edificio que fue el asombro del mundo en los tiempos en que Andalucía, y buena parte de España y Portugal, eran conocidas con el nombre de al-Andalus, quizás “La Tierra de los Vándalos”, uno de los pueblos bárbaros que invadieron Hispania y Mauritania en los momentos finales del Imperio Romano.
Ese edificio que os voy a invitar a conocer, que mantiene todavía intacta su capacidad de misterio y embrujo, es la Mezquita Aljama de Córdoba.

Puente viejo
EN EL PUENTE VIEJO
Cuando Gerald Brenan, el gran hispanista inglés, visitó esta ciudad y paseó por la ribera del Guadalquivir no pudo sino rememorar la denominación de “gran rey de Andalucía” que Luis de Góngora (cordobés) había otorgado a nuestro río en un soneto inmortal. En el poema, Luis de Góngora evocaba las murallas y las torres de Córdoba, que estaba contemplando, posiblemente, desde las inmediaciones de la Torre de la Calahorra, al otro lado del río, cruzando el Puente Viejo, frente a la Mezquita. Al fondo, más allá de la ciudad, que se desparrama en el llano, el poeta evocaba las sierras encumbradas, cuya silueta, en el horizonte, otorga a la ciudad de Córdoba su imagen distintiva. Córdoba, regada por el Guadalquivir, el “Río Grande” de los musulmanes, está enclavada en ese fértil valle del que nos habla el genial poeta barroco, entre el propio río y las estribaciones de Sierra Morena:
¡Oh, excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!
¡Oh, fértil llano, oh sierras encumbradas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre gloriosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!
Si entre aquellas ruinas y despojos
que enriquecen Genil y Darro baña
tu memoria no fue alimento mío,
nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tus muros, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!
Luis de Góngora contemplaba Córdoba desde las inmediaciones de la Calahorra, en el Campo de la Verdad. Desde esa torre, “Balcón de Luz” en palabras de Luis Jiménez Martos, las perspectivas sobre el Puente Viejo, la Puerta del Puente y la Mezquita son magníficas. A la izquierda del observador se sitúan, también, los restos de varios molinos, mientras que en la ribera de más allá sobresale la abundante vegetación y sobre ella las murallas del Alcázar, sede de la Inquisición en siglos pasados.

Molino de la Albolafia
Un viejo sello de la ciudad, fechado en 1360, ya nos ofrecía una imagen idealizada y simbólica de este bello conjunto que gira en torno a la Mezquita, el Puente y el Molino de la Albolafia. Desde entonces esta imagen se ha utilizado una y otra vez, en diversas interpretaciones, en la decoración de cordobanes y guadamecíes, típicos productos de la artesanía de calidad cordobesa.
También, desde tiempos remotos, estos parajes, hoy idílicos e impregnados de nostalgia, han estado vinculados a la muerte y al sufrimiento. Desde los siglos del dominio islámico aquí se colocaban para exposición y escarnio público los cadáveres de los ajusticiados, muchas veces crucificados. Después, en los tiempos de la Inquisición, se sabe que en estas pequeñas islas próximas al puente era donde como culminación de los autos de fe ardían los cuerpos de los herejes condenados a la pena de hoguera.

Mezquita de Córdoba
LA MEZQUITA ALJAMA
Amig@s, desde el Puente Viejo, restaurado en fechas recientes y que luce de manera bellísima, nos vamos a desplazar ahora, no sin dejar de admirar antes la Puerta del Puente, que se remonta a los tiempos de Felipe II, al edificio colosal de la Mezquita, cuyos lienzos amurallados estamos ya vislumbrando.
Llegados al templo, a medida que nos vayamos internando en su interior no nos será difícil percibir cierto sentimiento de estremecimiento: nuestras mentes están siendo invadidas por una creciente sensación de prodigio... Pocas veces puede el hombre, como sucede en este misterioso edificio, tomar conciencia de que ha llegado al reino de la pura extensión vacía, y es que la Mezquita de Córdoba, desprovista de todo lo que no sea espiritualidad y cálculo matemático en su construcción, nos brinda un itinerario de estremecimiento y penumbra. El inmenso “bosque de columnas”, que nadie sabe como ha logrado sobrevivir al paso del tiempo, se nos brinda –en su inmenso silencio- como un claro ejemplo de lo que pueda ser la casualidad o el milagro. Córdoba contó con unas 300 mezquitas en su momento de máximo esplendor. Solamente esta, la Aljama, se ha conservado.

Bosque de columnas
Las columnas y los arcos de la Mezquita de Córdoba, que se inspiran en el modelo clásico de los acueductos romanos, nos recuerdan un bosque inmenso de palmeras a cuya sombra acudirían los hombres del Islam para sentir el gran Misterio. Se dice que los arquitectos habían querido reproducir la estructura que según la tradición había tenido la Casa del Profeta en Medina: una gran sala de oración sostenida por troncos de palmera y techada con barro y palmas; junto a ella había un patio rectangular, y el edificio entero estaba rodeado por una cerca protectora.
Sigamos ahora, amig@s, a Antonio Muñoz Molina y caminando con él, hacia el sur, por la nave central que lleva directamente al mihrab de al-Hakam II vamos a internarnos en la espesura del bosque de los símbolos. Pronto veremos que el techo plano de la inmensa sala de oración, de súbito, se levanta a los cielos para transformarse en una bellísima cúpula octogonal de nervios entrecruzados:

Cúpula octogonal“El espacio cuadrado que dibujan las columnas se convierte en octógono en la base de la cúpula y luego en un hemisferio cubierto de mosaicos dorados, señalando las fases de la ascensión simbólica, el viaje del alma desde lo visible y lo audible hacia lo invisible y hacia el silencio que trasciende todo sonido: el cuadrado es el mundo material, y por eso su forma se dibuja en el suelo, el octógono es el trono de Dios sostenido por las jerarquías de los ángeles, la cúpula es la concavidad del cielo y de la presencia divina.”
Vamos ahora, amig@s, tras haber contemplado ese bello prodigio que constituye el espacio que construyó al-Hakam II, a desplazarnos a los laterales del inmenso templo. Tendremos así ocasión, ahora, de recrearnos admirando multitud de piezas artísticas y arqueológicas (la Mezquita es un museo riquísimo) que nos permitirán evocar las diversas culturas que en esta ciudad de Andalucía han estado asentadas a lo largo de los siglos: veremos así que antiguos sarcófagos romanos conviven con ladrillos visigodos o epigrafías islámicas. Si reparáis en los suelos, pronto observaréis sugerentes inscripciones que nos hablan de que en tal o cual lugar está enterrado alguien que, en siglos pasados, fue “Familiar” de la Inquisición o Escribano Público… La Historia, el Arte y la Arqueología asoman por cada uno de los rincones del edificio que estamos visitando.
Todos esos vestigios nos hablan de un tiempo que ya pasó, y es que –en palabras nuevamente de Muñoz Molina-: “la visita a la Mezquita nos permite evocar lo que no fue sino un gran naufragio olvidado, el de Córdoba, el de sus calles y sus alcázares…”
Pero, amig@s, no tenemos tiempo para entristecernos, invadidos como estamos ahora por la Historia y el Misterio… Tenemos que abandonar –no sin cierta sensación de pesar- la inmensa sala de oración califal. Afuera, en el bellísimo Patio de los Naranjos, nos están esperando unos amigos que nos van a llevar a conocer la Judería, el barrio que arropa a la Mezquita, y las tabernas, siempre tan queridas por todo lo que representan, de Córdoba… Vayamos a su encuentro…
Patio de los naranjos
Gracias, Antiqva, por tu colaboración y por tu participación en este proyecto.
Nos vemos mañana aquí mismo.¡Un aplauso para el guía!
23 comentarios:
Este ha sido nuestro primer destino: nuestra Córdoba.
Antiqva, gracias de nuevo. Las fotos preciosas, como todas las que haces.
Un abrazo a tod@s!
Conchi
¡¡Vosotros sí que tenéis historia!!
¡¡Qué hermoso paseo!! No pierdo las esperanzas de que algún día sea literal.
¿Y no era que nos íbamos a conocer también? ¿Dónde está la fotografía de Antiqua?
Hasta mañanaaaaaa
Susana.......
¡Bravo! ¡Bravo! Mi aplauso más fuerte para nuestro amigo Antiqva (¿se escribe así?) Pues un guía profesionar no lo habría hecho mejor. Realmente me he sentido feliz en este primer día, porque me ha hecho volver a vivir el viaje que hace unos años hicimos a Córdoba y aunque mi visión era mínima pude disfrutar de todo lo que nos cuentas en esta visita, que como ya he dicho, para mí ha sido maravillosa. ¡Gracias amigo! Nos vemos mañana.
Un beso para todos los pasajeros.
QUE BELLOS LUGARES QUERIDA AMIGA HEMOS RECORRIDO , HOY , GRACIAS A NUESTRO GUIA ESPECTACULAR , FUE UNA VISITA MAGNIFICA, NOS VEREMOS MAÑANA , SIS DIOS QUIERE!
BESITOS CONCHI QUE TU DÍA SEA GENIAL:)
¿Un aplauso? ¡No! ¡Una ovación!!!!!
Menudo paseo, baño de historia... pero claro, es que con una ciudad como Córdoba (que vio nacer a mi abuelo, por cierto) se presta a un maravilloso recorrido.
Los demás no vivimos en sitios tan fabulosos...
Gracias Antiqva. He disfrutado como una enana.
Un beso para ti y para Conchi, que es un monstruo (guapísimo)
Natacha.
vaya comienzo de viaje hemos tenido!! maravillosa Córdoba!! yo voy de vacacioones a un ueblo de castilla la mancha y estamos a escasa dos horas de esta ciudad, cada año decimos que vamos a ir y nunca vamos. Ahora ya no puedo faltar. Ciudad llena de historia y de encanto. Gracias a Antiqva y a Conchi por esta magnífica idea. Besos!!
que comienzo ha tenido este paseo mundial!!!!!!!
cuánta historia mostrada, y con tanto cariño dedicada..........
me encantó pasear por tan bellos lugares...
un abrazo y mil gracias
Podemos comprobar que la salida ha sido un éxito, en buena agencia hemos reservado billete felicitaciones a su directora Conchi que supo atar todos lo cabos y felicitaciones para Antiqva que rompió el hielo con un muy buen relato y nos acercó más a esa bella ciudad que es Córdoba.
Pienso que todos/as hemos visto alguna vez imágenes de la Mezquita de Córdoba, pero lo que sí me llamó la atención fué lo que dices que hubo unas 300 mezquitas en el momento de su mayor esplendor que si lo piensas un poco sería normal. También es curioso que se conserve esa sóla.
Abrazos.
Un aplauso más que fuerte a Antiqva por hacerme revivir las bellezas que encierra Córdoba y sobretodo porque en aquel entonces, cuando visité la ciudad, no disponia de un guia que supiera transmitir como él todo ese esplendor de misterio artístico, mezclado con otras culturas que envuelven a Córdoba...
Espero en el Patio de los Naranjos para continuar.. hasta ahorita mismo
Ya tenía yo ganas de veinir a Córdoba.
Gracias por el paseo, ha sido precioso.
Guauuuuuuuuuuu que linda es Cordoba!!!!! entre mis viajes pendientes quedan el visitar Andalucia y sin dudarlo gracias a Antiqva ire a su tierra porque realmente es preciosa.
Cochi un magnifico viaje, me ha encantado mucho. Esta tierra llena de tanta historia, esa historia que tine y la que le queda por recorrer.
Muy lindo conchi.
Un Saludo y hasta la próxima
Cordaba , que preciosa ciudad, he podido volver a ella, gracias por la visita.
Ay, he venido corriendo a ver qué deciais de nuestra primera visita. Me alegro mucho que os esté gustando pues las palabras de Antiqva no tienen desperdicio. Ha sabido combinar perfectamente la historia con la poesía y las imágenes.
Y es que tenéis que venir a Córdoba, a conocerla los que no la conocen, y a volverla a visitar los que ya estuvieron, jaja, ¿se nota de dónde soy?.
Un abrazo y gracias por estar siempre.
Descansad esta noche que mañana hay más!!!!
Conchi
Me encantó conocer un poquito de esta bella tierra, gracias Antiqva por haber hecho este recorrido tan interesante, me voy a descansar para seguir viaje mañana, besos para todos, nos vemos!
Viniendo de Antiqva, no esperaba menos de él. Mi aplauso, mi ovación y mi enhorabuena por el reportaje.
Además de, como guía eres excelente.
Un abrazo
Hasta mañana.
Gracias, Antiqva, por este paseo guiado por tan diestra mano, donde, además de los rincones hermosos que relatas y que has sabido presentar también hermosamente con tus palabras, has hecho revivir en mí, no sólo imágenes, sino también momentos paseados y recuerdos poéticos como los versos de don Luis.
Ahora quiero volver a Córdoba: con los ojos de Antiqva por medio, lo que ya era hermoso, se ha magnificado.
Me apunto al real, tras la maravilla virtual.
Vaya, amig@s, estoy emocionado... Me siento como si Penélope Cruz estuviera diciendo:
"Antiqvaaaaaaaaaaa"
Os agradezco muchisimo vuestras palabras y muestras de afecto. Uno, poco acostumbrado a estas cosas, se siento emocionado, de verdad.
Un abrazo muy fuerte a tod@s, amig@s
Antiqva preciosa no esperaba menos, que duende!
Oleeee Cordobaaaaa.
Se nota mi sangre Andaluza!!!
Hoja Antiqva, soy otra pasajera-guia de este viaje. Me ha encantado el paseo por Córdoba. Visité tu ciudad en el Viaje de Estudios (donde queda eso ya) y me impresionó, sobre todo la mezquita. Me sentía allí como si el tiempo con sus caprichos me hubiese trasladado a otra época.
Al mostrarnos la ciudad a través del corazón de quien la ama se hace aún mas atractiva.
Un abrazo
Antiqva, ¡¡Pero que bella es nuestra tierra!!
Mira que he estado veces en la Mezquita, en nuestro puente romano... Pero cada día me gusta más pasear por él.
Besos y un buen trabajo
Gracias por este comienzo de viaje ha sido estupendo. Bicos.
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