
Margarita era una niña traviesa, como un ratón.
Sí, los ratones son tan traviesos que si lo queremos atrapar, se escapan como agua entre las manos.
Pero Margarita tenía una idea genial, no quería atraparlos, sólo quería conocer sus secretos y entender sus conversaciones.
¿Quieren que se les cuente cómo cumplió su idea?
Margarita subió al árbol más alto que estaba en su patio. Para eso apiló muchas sillas y las usó como escalera. Debía subir lo más alto posible. Desde allí, desde ese lugar, venían chillidos y ruiditos extraños cuando ella se hamaca.
Desde arriba, pudo ver un agujero que comunicaba a un túnel dentro del árbol, un túnel tan oscuro que no pudo verlo completamente, pero pensó que era tan largo que llegaba hasta el suelo. Acercó su oreja derecha al agujero y escuchó el chillido ronco de un ratón que les hablaba a los demás.

La palabras de Don ratón se mezclaban con el sonido de papeles y trozos de madera pequeños. Margarita imaginó un escenario hecho con esos trocitos de papel y madera. Desde allí Don ratón, el de la voz muy ronca, les explicaba cómo dejar sus marcas propias, antes de buscar otro lugar.
Los ratoncitos más pequeños y los jóvenes ratones escuchaban con atención para recordarlo siempre. Debían abandonar ese lugar porque el olfato del ratón más viejo le decía que pronto el árbol caería, quizás en la próxima tormenta. Debían dejar marcado el lugar. Si otros ratones llegaban hasta allí, verían que estaba marcado como zona en peligro.
Un revuelo de mochilas puestas en la espalda de cada ratoncito, dispuesto a irse de allí, asustó a Margarita. No quería que entren a su oído los ratoncitos escapando. Entonces, rápidamente se orientó hacia la columna de su improvisada escalera.
¡OH! ahora sí parecía una escalera, sólo quedaban las maderas de las patas y respaldo de las sillas, porque cada asiento de paja, ya no estaba. Cientos de ratoncitos habían juntando, pajita por pajita para armar su madriguera en otro lugar.
Margarita intentando conocer el lenguaje de los ratoncitos no pudo ver, con qué rapidez, arrancaban la paja de las sillas para hacer su nueva madriguera.
Stella, 10-08-08
15 comentarios:
Stella, hoy me llevé una grata sorpresa al recibir tu cuento. Es muy tierno y trata a los ratones con tanto respeto que los niños y las niñas no se podrían asustar de ellos. Tiene fantasía y suceden cosas mágicas. Me gustó mucho.
Espero que te guste la foto que le puse. Tuve que correr para hacer el montaje, pero creo que quedó bien, ¿verdad?.
Un abrazo y muchas gracias.
Conchi
No sabes cuanto lo siento, he estado todo el fin de semana fuera y no he tenido ni un momento y eso que mi hija me lo ha recordado mil veces -"papi y lo del ratón ¿cuando lo hacemos?"- pero claro, cuando salgo por ahí, ni portatil ni n'á. Lo siento Conchi de verdad, otra vez espero estar a la altura ¿vale?
Stella me ha gustado mucho tu cuento, ¡que imaginación! Bravo por esos ratones tan inteligentes. Bicos.
¡Excelente! me ha gustado mucho , son unos ratones muy inteligentes. saludos a su autora.
Stella, FELICIDADES por esa imaginación, Me ha gustado tu cuento.
Un abrazo
Sentimos no haber podido participar. Las vacaciones nos mantienen bastante ocupadas (tiene gracia, verdad?).
Siempre nos ha gustadon contar y que nos cuenten historias. Participaremos en la próxima actividad de este tipo que hagas (si no nos pilla en la Expo).
Saludos desde una Galicia de cielo nublado.
El tuyo el primero Stella, a los niños les gusta que los animalillos hablen y esta vez muy listos
Pues sí, bonita historia y con ella termino el repaso a 14 historias que me tuvieron entretenida desde que se presento la idea por Conchi, hasta hoy que las he vuelto a leer. Felicidades.
Abrazos.
Felicidades por tu cuento y felicidades a la autora del montaje de las sillas.
Stella, felicitaciones por tu cuento lleno de fantasía , saludos
Me encantó ese don ratón y esos ratoncillos .
¡¡Enhorabuena por tu cuento !!
Besos
Ja, que listos estos ratones. Se llevaron las pajitas para construir... muy tierno.
Precioso.
Natacha.
Hola Conchi... todavía medio despistada, pero con ganas de ponerme al tanto... me ha gustado mucho el cuento. Tenemos que estar atentos a todo lo que pasa a nuestro alrededor o nos perderemos cosas importantes que no sucederán más... Un beso: Alicia
Gracias a todos, quienes emplearon sus maravillosos minutos de la vida para leer este cuento.
Stella Maris
Qué precioso este cuento! Felicitaciones para Stella!!
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