Curiosamente nada más empezar a trabajar solemos empezar también a añorar la vida de cuando éramos estudiantes.
¿Quién no ha dicho: ¡qué bien viven los estudiantes! O ¡quién fuera estudiante! O ¡quién tuviera veinte años!? O ¡veinticuatro!, como tiene mi hijo y ya en su última fase de carrera ha decidido cumplir uno de los sueños que tenía desde niño: irse al extranjero.
El pasado curso se lo pensó y solicitó una beca erasmus para irse a cualquier país europeo y hacer el proyecto fin de carrera. Se la concedieron y esta noche sale para República Checa, donde estará unos seis meses cumpliendo su objetivo.
Yo comprendo y comparto su ilusión, pero como madre tengo mis preocupaciones. Sé que lo voy a echar mucho de menos porque es la primera vez que nos separaremos tanto tiempo y porque él ha sido una de las alegrías más grandes de mi vida.
Hoy puedo decir que me alegro un sin fin de que tengamos los medios de comunicación tan avanzados. Entre Internet, con los correos, los blogs, los chats, la cam, etc, y los teléfonos móviles, podemos estar compartiendo todo al momento.
Sólo deseo que esta experiencia le sirva para su madurez como persona, que aprenda a relacionarse con gente de otros países y que ponga en práctica todos los valores que le hemos ido transmitiendo desde niño: el respeto, la tolerancia, la solidaridad, el saber estar…que esté tranquilo, que aprenda todo lo que pueda y que se lo pase muy bien, sin olvidarse de que aquí tiene una familia que lo quiere muchísimo.
A todos los estudiantes erasmus les deseo un feliz viaje y una estancia productiva en todos los aspectos, y en especial a Marisa, a Tere y a Daniel (mi hijo).

¡Os queremos pronto de vuelta!
23 comentarios:
Ay Conchi.... qué dolor y qué alegría más grande cuando hay que dejarles volar... te entiendo muy bien, pero piensa en lo bueno que será para su formación como persona y como profesional..
Animo, pronto pasará el agobio y como bien dices, ahora con internet, está chupado.
Un beso, mi niña. Yo lloro contigo, no te apures...
Natacha.
Mi hijo mayor también se llama Daniel!!!
No consuela, pero es gracioso...
Besos, linda
Natacha.
Conchi ¡qué emotiva entrada!..., todo va a ir bien, ya verás. El que viví de cerca fué el viaje del sobrino de mi compañera, estuvo en Finlandia y muy bien en todos los aspectos. Ahora mismo está un compañero de Ana en Oslo y está muy contento... todos/as que conozco, ya te dije, estupendamente.
Bueno, los consejos son muy fáciles de dar, los hechos cuando te toca vivirlos no queda más remedio que superarlos.
Feliz viaje y estancia para Daniel y sus compañeras.
Un abrazo muy fuerte para tí.
Querida Conchi: gracias por pasar a saludarme. Sólo he estado un poco ocupada esta semana y no he podido conectarme como antes (ya sabes, el comienzo del curso). Me alegra mucho saber que tienes un hijo de 24 años y que va a participar en el proyecto Erasmus. Yo creo que los jóvenes de hoy en día tienen unas oportunidades que antes no existían para llegar a conocer a jóvenes de otros países y aprender a moverse en un mundo que quizás no es tan inaccesible como a veces pensamos. Te doy la enhorabuena y estoy segura de que tanto tú como él vivirán una experiencia irrepetible que a todos les reportará mucho bien. Un abrazo fuerte: Alicia
Seguro que se cumplirán tus deseos y todo irá estupendamente. el tiempo pasa rápidamente y antes que te des cuenta ya habrá pasado el tiempo de su estancia y volverá feliz de haberlo hecho. ahora tenemos otras ventajas que antes no existían. Para empezar, ya no se iban nadie a estudiar fuera y por otro lado está la comunicación y los medios de transporte. ahora todo es rápido y se sabe de todo el mundo en cualquier sitio y en cualquier momento.
Abrazos y deseo que no se te haga la espera muy pesada.
Natacha, Sabela, Alicia y Piedad, gracias por venir y acompañarme. Tenéis toda la razón. Ahora todo es diferente. Esta mañana salieron del aeropuerto de Málaga para Praga a las siete (aunque la salida estaba prevista a las siete menos cuarto) y a las iez y media ya me envió un mensaje diciendo que habían aterrizado bien y que las maletas también estaban en orden (una de sus preocupaciones). Luego cogerían un autobús para ir a Brno, que es donde pararán. Ya estamos esperando su llamada.
Qué rápido todo! Yo estoy echa polvo por la noche en vela, supongo que ellos más, pero estamos contentos de que todo vaya saliendo según lo previsto.
Un abrazo. Ya os contaré.
Conchi
Conchi, ya te dije ayer que cuando recibieses su llamada te tranquilizarías. Verás como todo va bien.
Mientras te escribo, he recordado los años que llevo pasando por lo que tu pasas hoy y son 18 años ya..., Claro que me ha dado la posibilidad de viaja a lugares, que no estar él, no se si hubiese ido.
Lo importante es que estén bien.
Un abrazo
Me gusta la foto de los cuentos, invito a que la cojan todos los participantes de los cuentos
Kety, ya he hablado con mi hijo y lo he notado contento. Eso me ha tranquilizado. Sabemos que los hijos tienen que seguir su propio camino como hicimos nosotros un día, pero eso no quita que nos preocupemos y los echemos en falta en casa. Es ley de vida. Lo importante, como tú dices, es que estén bien de salud y se sientan felices con lo que hagan.
La foto de los cuentos es genial. Ya te lo dije. Me emocioné cuando la vi en tu blog.
Gracias por todo.
Un abrazo.
Conchi
Hola Conchi, me alegro que tu hijo haya llegado bien a su destino.
Te entiendo perfectamente esa doble sensación de alegría y de intranquilidad, pero seguro que la espera tiene su recompensa cuando veas lo que disfruta y se enriquece Daniel.
Un abrazo
Conchi, que emociòn que tu hijo "abra sus alas y aprenda a volar" (como una canciòn que dice asì y que habla sobre este tema que planteas).
Es verdad que añoramos toda la vida esa època de estudiantes (hasta yo la añoro que mi colegio secundario fue durìsimo ya que era un colegio bilingûe castellano/alemàn y me resultaba dificilìsimo y complicado).
Suerte que hoy dìa los medios de comunicaciòn estàn muy avanzados y estaràs en permanente contacto con èl... mucha suerte para Daniel con este nuevo proyecto de vida!!
Besosssssssssss
Gracias, Blanca. Gracias, Sandra. Anoche hablé con él y lo noté my contento, eso me hizo dormir más tranquila.
Se aloja en una residencia de estudiantes y esa también será una buena experiencia de convivencia.
Aún no tienen internet instalado, mejor para ellos, jeje, pero tenemos los móviles (celulares) y podemos hablar. Somos afortunados en ese sentido.
Un abrazo.
Conchi
Entiendo tu preocupación ¡como no! si yo me preocupo por todo, eso si en su justa medida, pero me alegro por Daniel va a poder convertir su sueño en realidad ¡va a vivirlo! nadie tendrá que contarselo, será él en primera persona el que siempre tendrá esa experiencia para contarsela a los demás. Bicos.
Conchi, te comprendo porque he pasado por lo mismo. pero estoy segura que para tu hijo será una experiencia inolvidable y que le aportará cosas muy positivas para su madurez. Un beso y alégrate de que pueda vivir esa axperiencia
Me alegro mucho de que todo fuera y vaya bien.
Voy a intentar copiar de tu blog la imagen de los cuentos, pues desde el de Kety no puedo.
Abrazos.
Conchi, me imagino por donde estarás pasando... ¡Seis meses separada de tu hijo! Yo me imagino que es mi hija y me pongo enferma.
Pero piensa que nuestros hijos tienen que volar y que es ley de vida...
Estará bien, verás como sí, Y para navidad hazte un viajecito para darle muchos besos.
besos cielo y ánimo
Con nueve años ya me casqué 25 días en La Coruña en un campamento...siempre me han dejado mis espacios de libertad y creo que eso es lo que más me ha unido a mis padres.
Un beso
Magnífico blog. Educativo, divertido, y de valores universales que tanta falta hacen al mundo. Ser maestro -yo no lo soy- es una de las profesiones más hermosas que existen, hacer gentes de bien, una enorme responsabilidad. Ojala todos los maestros lo supieran...
Te invito a ver los míos, los encontrarás en mi perfil. Y te invito también a ver la sección de literatura infantil de mi web http://www.issamartinez.com
Hola Conchi: ¡qué suerte tiene tu hijo! poder vivir una experiencia así es algo que en mis tiempos era casi imposible. ¡Ojalá hubiera podido hacer lo mismo! Ya verás lo rápido que pasa el tiempo y lo pronto que lo tendrás de nuevo a tu lado. Un abrazo: Maestra Ciruela
Gracias, gracias, por vuestros apoyos. Mi hijo está bien, eso me ha dicho hace un rato, ya que se iba de marcha nocturna. Nosotros, los padres y las madres, sabemos que es normal que los hijos sigan su camino. Lo que nos preocupa es que les pueda pasar algo: el peligro del coche, o del avión, o que se pongan enfermos... pero por lo demás pues encantados de que hagan lo que desean.
Estos días me estoy acordando mucho de mi abuela que se le fue un hijo con dieciséis años a Irún y luego a Barcelona. Eso estaba lejísimos. Os hablo del año 1962. Cuando yo aprendí a escribir le escribía las cartas que mi abuela me dictaba. Nunca olvidaré aquellos momentos.
Bueno, os doy las gracias a todas y un fuerte abrazo.
Conchi
Le doy la bienvenida a este blog a Issa Martínez. Gracias por tu visita y por tus palabras. Pasaré a visitarte. Espero que vuelvas cuando puedas o te apetezca.
Saludos.
Conchi
Mi deseo es que les vaya muy bien , quien opina que la vida de estudiante es facil es porque no ha estudiado nunca.
Besos
Es epoca de ilusion, de descubrir, de emocionarte y vivir para ello, nosotros quizas tambien tuvimos esa oportunidad, pero que dificil es dejarle marchar. Los mios estan creciendo, todavia me quedan unos años, y espero que cuando me tengan que enfrentar a dejarle volar, tenga la sabiduria de que yo tambien vivi, que me hubiese gustado que me dejaran hacer mas y que deben disfrutar en estos momentos, que luego cuando te haces mas mayor te gustaria recuperar....
Saludos
¡Cuánta razón tienes, Driada! La vida del estudiante es muy, muy dura, muy sacrificada. Se "pierden" muchos momentos de nuestra juventud delante de los libros y, a veces, luego no se tiene ni suerte con el trabajo. Pero eso no se lo digamos a los estudiantes, que si no...
Zoraida, bienvenida a este blog. Te agradezco tu visita y tu comentario.
Cuando tenemos los hijos pequeños tenemos unas preocupaciones y cuando son mayores tenemos otras. Lo importante es que los queramos, que les demostremos nuestro amor y podremos equivocarnos, claro, nadie es perfecto, pero ellos se darán cuenta y nos comprenderán.
Un abrazo.
Conchi
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