Comprábamos autitos y los preparábamos para que corran y lleguen muy lejos.
Primero usando rayos de la bicicleta hacíamos ejes, para distanciar una rueda de otra.
En la punta de esos rayos, ya hecho ejes, poníamos gomitas de los envases de penicilina.
Luego aprovechábamos las chapitas de los extremos de cordones de zapatillas y colocados en las ruedas ya no tendrían juego los ejes.
A cada ruedita la rellenábamos con macilla y plomo.
Así los autitos impulsados por nuestras pequeñas manos llegaban lejos, hasta unos 40 o
Relato de mi esposo Juan Carlos.
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OTROS JUEGOS POPULARES APORTADOS
El columpio
El clavo
El huevo podrido
La mancha venenosa
Arrancar cebollas
Os mando un abrazo muy grande con todo mi cariño y agradecimiento.
8 comentarios:
Creo que antes teníamos juegos de niños y juegos de niñas y éste sería de niños pues yo nunca jugué, aunque también es verdad que luego no era del todo así pues jugábamos todos a todo, sobre todo si lo hacíamos con los hermanos, primos y demás.
Me parece estupendo que esta recopilación de juegos que estamos haciendo puedan ser útiles para llevarla a los colegios actuales. Seguro que nuestros niños y nuestras niñas se divierten tanto como nosotros lo hacíamos.
Un abrazo muy grande para tod@s.
Conchi
Yo tampoco jugué. Suena a juego de niño, sí. En mi época también había juegos de niños y de niñas, y algunos unisex, donde jugábamos todos juntos.
Supongo que sería una pasada para un niño ver el coche recorrer tanta distancia.
Esta vez no llego tarde al juego, jeje.
Un abrazo,
Margarita
Un juego que al parecer, con ingenio y un poco de imaginación, un simple autito podía convertirse en un auténtico bólido de carreras,,,
Abrazo!!
No he jugado nunca a este juego ni lo habia sentido nombrar. Suena a juego de niños, en el colegio donde yo estube era todo de niñas. Eran otros tiempos!!.
Bosos
Los coches debían de salir a toda pastilla...!!!¡Qué divertido!
Bss
Conchi, voy a intenar integrarme de nuevo a este mundillo del blog.
Por ahora, te dejo un fuerte abrazo.
Si os digo que nunca salté a la comba, me expresé mal, sí lo hice una vez y fue tal el traspiés que me di (siempre fui muy patosa por naturaleza) que no volví a intentarlo nunca. Yo era de las que daba a la cuerda siempre porque me gustaba hacerlo y ver como las demás saltaban.
Yo tampoco jugué nunca.
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