Interior de la estación de Atocha en Madrid. Nuestro primer destino.
Córdoba-Madrid: AVE. Tren de alta velocidad que hace que las largas distancias se acorten. En dos horas llegamos al destino. ¡Qué frío hacía en el tren!
León. Vamos paseando camino de la Catedral mientras esperamos a encontrarnos con nuestras amigas.
Una foto con la Catedral de León de fondo, testigo de un reencuentro después de 34 años.
¡Cómo han cambiado las carreteras desde la primera vez que fui a Galicia! Entonces tendría yo unos catorce años y las carreteras eran poco más que caminos, aunque tenían el encanto de atravesar pueblecitos y ciudades. Hoy todo son autovías y ya las poblaciones quedan a lo lejos.
Lugo. Muralla que rodea la ciudad antigua.
Puerta de San Pedro. Una de las puertas de la muralla, por la que accedimos.
Subimos para pasear por encima de la muralla. Las vistas, impresionantes.
A un lado y a otro vamos viendo las antiguas calles y las nuevas edificaciones. Y también el paisaje verde, muy verde, y muchísima vegetación.
La piedra y la pizarra son dos materiales muy utilizados en las construcciones. Muy diferentes a las de Andalucía.
La catedral de Lugo es de estilo románico, aunque su fachada principal es neoclásica. En su interior hay bellísimas vidrieras, una magnífica sillería y en ella se encuentra la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes.
También se puede pasear alrededor de la muralla por la parte exterior. El cesped, las flores, y el escaso bullicio de gente hicieron que se pudiéramos disfrutar del día.
Por la noche también paseamos por la ciudad, degustamos unos vinitos de la tierra y hablamos y reímos como si nos conociéramos de toda la vida. Una foto para el recuerdo en la fuente de donde una vez al año ¡sale vino por sus caños!
El río Miño, impresionante a su paso por Lugo. Se puede llegar hasta su orilla y disfrutar del correr de sus aguas tranquilas entre la vegentación propia de la zona y las carballeiras (bosques de robles). Una belleza.
Vista de la zona por donde corre el río desde el parque de Rosalía de Castro, donde se encuentran árboles legendarios y también un estanque con patos para que los niños disfruten.
Monumento a una familia gallega nacida en un diario de la ciudad. Me llamó la atención pues monumentos como éste hay en muchas calles y plazas y quedan muy bonitos. Éste se encuentra entre la estación de autobuses y la muralla.
Volvemos a la carretera. Atrás queda Lugo (al fondo a la derecha). El río nos acompaña todavía unos kilómetros.
El autobús que nos llevaría a Madrid. Luego volveríamos a coger el AVE hasta Córdoba. Mi hija supo organizar muy bien el itinerario, cosa que me enorgullece. ¡Le parece a su madre organizando viajes, jajaja!
Intentos de captar los momentos y los distintos paisajes. De norte a sur de la península.
Los campos de Castilla son diferentes. Los altos montes gallegos dieron paso a la llanura.
El color verde se transformó en una variedad de tonos ocres, marrones y amarillos. Campos de cultivos diferentes.
Atrás quedaron los abrazos, las risas, las charlas amigables, pero nos quedan los recuerdos. Y una muestra de ello es esta fotografía de la catedral de Lugo con la luna como testigo. Esa luna, que hace que las distancias se acorten, nos recordará cada noche que allí, aquí, y en muchos puntos del planeta tenemos personas que son amigas de verdad, de las auténticas, de las que no hace falta vernos físicamente para saber que nos queremos.Un fin de semana inolvidable: 23, 24, 25 de julio de 2010.
9 comentarios:
Precioso documento de un viaje inolvidable. Un abrazo
Querida Conchi, he viajado contigo virtualmente gracias a tus fotos y atu magnífico recorrido. Me ha parecido que he estado compartiendo también esos momentos de reencuentro y amistad. Los sueños se hacen realidad y este es un eejmplo más de ello. Me alegra por ti, por tu familia y también por la felicidad que todos desprenden en las fotos. Mis felicitaciones a tu hija, la organizadora.Pasaré próximamente por su agencia de viajes JE,JE ;-)
Te mando un entrañable abrazo.
Me alegro mucho de que decidieras hacer ese viaje y reencontrarte con tu amiga de León y de abrazar a nuestra Sabela, pudiste comprobar lo buena anfitriona que es y la maravillosa persona que se desvive por complacer a los que la rodean. Las fotos como no me han traido muchos recuerdos de cuando el pasado verano la conocí yo, los lugares que viste y los momentos que compartisteis. Me hace feliz saberos felices a las dos. Bicos.
Me alegro mucho, Conchi de que disfrutarais en esta tierra. Fue muy bonito conoceros y confirmar que mi intuición no falla. Realmente te imaginaba así de bonita por dentro y por fuera.
Pudiste comprobar lo "loca" que soy, ¡¡¡¡ Como hemos disfrutado a vuestro lado!!!!.
Un biquiño a tu niña, y para ti mi mejor abrazo.
Inma
Unas fotos muy bonitas de un viaje maravilloso!
¡Cómo me alegro de ese reencuentro, de ese encuentro con las amigas blogueras, de que disfrutaras en buena compañía!
Dile a tu hija que organice otro viaje para Zgz!
Un abrazo muy fuerte.
CONCHI; Bonitas fotografías testigo de ese encuentro entre amigas,ni las imágenes ni esos días vividos podrán borrar jamás las emociones que cada una de vosotras habéis compartido juntas, me alegro mucho por todas,enhorabuena a Imma por ayudarte hacer un poco más feliz y poder cumplir uno de tus sueños;El próximo viaje como dice Piedad y yo también, para Igualada ( Barcelona ).Un abrazo Rosa.
Un gran reportaje para el recuerdo, nos acercará en la distancia y como tú lo compartes todo conseguirás así que nuestr@s amig@s nos acompañen en este viaje real para nosotras y virtual para ell@s.
Merece la pena conocerla es encantadora, como encantadora también es su hija.
Abrazos.
Ahii Conchi!! yo no lo sabia y cuanto me he alegrado por ti uuyy no sabes cuanto, Que bien
Un fuerte abrazo
Ahii Conchi!! yo no lo sabia y cuanto me he alegrado por ti uuyy no sabes cuanto, Que bien
Un fuerte abrazo
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