Andrea llegó al aeropuerto a las cinco y media de la madrugada, el avión partiría a las seis cuarenta y cinco y siempre decían que era aconsejable estar allí un par de horas antes.
A pesar de ser tan temprano había
bastante gente; unos estaban tumbados en los bancos, otros en el suelo, algunos
paseaban y los más previsores empezaban a ponerse en fila ante la ventanilla
correspondiente para ocupar los primeros lugares en las colas.
CAPÍTULO II
Salió un poco aturdida del baño, no estaba acostumbrada a tanto ajetreo. Aturdida y nerviosa ya que jamás se había visto en semejante fregado y, lo peor, es que ya no había marcha atrás.
No perdía ojo a la maleta, en ella llevaba cuanto necesitaba para el evento al que tenía que asistir. La boda era la de una antigua compañera de trabajo a la que hacía mucho que no veía. El solo hecho de pensar que unos años atrás se quiso liar con su novio le hizo pensar que tal vez no tenía que haber aceptado la invitación pero, por otra parte, ... (seguir leyendo).
CAPÍTULO III
No escuchó bien lo que decían por megafonía y prestó atención al nuevo aviso “el vuelo con destino a Zúrich por causas ajenas a la compañía sufre un retraso en su salida, le seguiremos informando, disculpen las molestias”.
Andrea pensó una vez más por qué había aceptado esta invitación.
Su destino era Vaduz, la capital de Liechtenstein. Tendría que volar a Zúrich donde estaba el aeropuerto más cercano y desde allí... (seguir leyendo)
CAPÍTULO IV
Colocó la maleta y el bolso sobre la bandeja. “Jolines, sí que pesa” –exclamó para sí misma mientras la elevaba. Después se dispuso a pasar ella, pero antes de hacerlo un vigilante hizo que se quitara los zapatos y el cinturón y le invitó a que lo pusiera junto a sus pertenencias. Al cruzar el control, el guardia de seguridad le indicó que se apartara hacia un lado y esperara. Mientras tanto se puso los zapatos y el cinturón sin dejar de preguntarse el porqué de aquella actitud si ella sólo llevaba unas cuantas prendas de vestir. El resto de los pasajeros pasaban sin detenerse excepto el grupo de mujeres, que a la mayoría de ellas también las habían apartado a un lado.
Como era novata en aquella experiencia no apartaba la vista de todo lo que acontecía a su alrededor. Al momento, el guardia llamó su atención.
-¿Señorita?
-¿Es a mí?
-Sí, usted. ¿Me puede decir qué lleva en la maleta?
-Pues... -empezó a balbucear lentamente - lle...vo... Pues qué voy a llevar, llevo ropa de vestir... lo necesario para cuando se va de viaje.
-Ábrala, por favor -indicó el agente.
Andrea obedeció segura de que no tenía nada que ocultar y deseando de acabar cuanto antes mejor. Tenía ganas de subir al avión a pesar del respeto que le causaba, pero estaba cansada y deseaba sentarse.
La joven palideció al abrirla y comprobar su contenido. Su ropa había desaparecido y, en su lugar, había cosas que nada tenía que ver con lo que ella había guardado. El guardia levantó con la mano un extraño paquete y al momento, éste estalló saliendo de su interior una muñeca de goma del tamaño de una persona, que al liberarse de la presión en la que se hallaba, se hinchó como por obra de magia quedando de pie frente a él. Sus ojos parecían mirarle, sus labios parecían sonreírle preparados para besarle, su cuerpo exacto al de una mujer parecía provocarlo. Andrea se llevó las manos a la cara sin poder articular palabra alguna, asustada y nerviosa, sin saber qué había pasado con su equipaje. El vigilante pasaba la mirada de Andrea a la muñeca y de la muñeca a Andrea.
-Así que esta es su ropa.
-No...Bueno... Yo...
-¿A dónde viaja, señorita?
-Voy de boda a...
-Ah, sí, y esta es la novia, ¿no? ¿También lleva al novio en la maleta? – preguntaba el agente con ironía mientras Andrea no asimilaba lo ocurrido-. ¿Qué lleva dentro de la muñeca?
-¿Eh? No lo sé, esta maleta no es mía.
-¿Qué quiere decir con eso de que la maleta no es suya? Usted la llevaba ¿no es así?
-Así es, pero...
-¿La ha robado?
-No, yo no soy una ladrona.
Entonces Andrea desvió la mirada hacia el grupo de mujeres que esperaban a ser revisadas. Una de ellas esperaba un poco más apartada a que todo acabara para volverse a reunir con las demás. Se fijó en la maleta que sujetaba con la mano. Andrea gritó y salió corriendo.
-¡Mi maleta, esa es mi maleta!
Otro agente la siguió pensando que todo estaba preparado para traficar, Dios sabe qué.
Andrea cogió la maleta haciendo oídos sordos a las protestas de la señora que la portaba y buscó la etiqueta que colgaba del asa en la que había escrito su nombre y el lugar de su destino.
Una vez aclarado todo, se alejó con paso ligero hacia la puerta de embarque y sin volver la vista atrás por si surgía algún otro problema.
(Piedad, 14-07-14)
Piedad le pasa el turno a Roser.
16 comentarios:
Buenas noches.
El relato continúa y cada capítulo es más intrigante. Yo estoy loca ya por saber qué llevan en esas maletas el grupo de mujeres. Pero claro, si no se suben en el mismo avión de Andrea no sé si nos vamos a enterar, jeje.
Loli, que tengas felices vacaciones. Seguro que en Cangas hace menos calor que en Córdoba!!!
Roser, ya ves, esta mañana me fui a Sevilla a comprobar si los termómetros marcaban lo mismo, jeje, y creo que Córdoba ganaba, pues cuando volvimos al medio día, el asfalto de la calle quemaba!!!
Pero bueno, todo bien.
Piedad, muy buena tu parte del relato. Espero que hoy haya ido todo bien por ahí.
Un abrazo a todas.
Conchi
Buenas noches. Os escribo desde el.movil y es el segundo comentario que intento dejar. Le decia a Piedad.que me ha gustado mucho como ha seguido el relato
Esto prometre. Hoy ha sido un dia de la Virgen del Carmen muy especial, un dia inolvidable
Gracias Virgencita del Carmen. Un abrazo
¡Buenas tardes!
Conchi, aquí también apreta el calor pues aunque las temperaturas son más suaves, el bochorno es más intenso y eso se lleva peor, pero como estamos en verano es lo que toca.
Las cosas en el hospital parece ser que van mejorando un poco aunque lento.
Pues yo también pienso lo mismo. A ver qué será lo que llevan estas mujeres en la maleta... Creo que viajaban al mismo lugar y qué se sabe, a lo mejor se vuelven a encontrar. Ya veremos más adelante lo que pasa.
Rosa, ¿cómo va eso? Saludos a la familia.
Roser supongo que estará ocupada con Andrea.
Para todas os dejo besos y abrazos.
¡Buenas tardes! Antes de nada felicitar a Piedad como siempre su relato estupendo. Quiero agradeceros vuestras palabras, así da gusto colaborar con vosotras.
Tienes razón Piedad en principio tienen que viajar las mujeres y Andrea juntas en el vuelo a Zúrich, porque en Liechtenstein no hay aeropuerto, desde allí Andrea en autobús a la capital Vaduz donde se celebra la boda y las mujeres van a una pequeña aldea de Mauren, desconozco como tienen que hacer para llegar jajaja ¿?... y cual es el negocio que las lleva allí.
Espero que todos los males vayan desapareciendo o soportándose lo mejor posible.
Abrazos.
Buenas noches.
Hoy aquí ha sido mortal, muchísima calor. Y yo esta mañana me puse a hacer mermelada de pera!! Estaré loca! Pero me ha salido riquísima, jaja. Anda, ¡más calorías!
Piedad, poco a poco se irán mejorando las cosas, ya verás. Todo necesita su tiempo.
Sabela, ¿han recogido ya la basura? Si sigue en las calles y todo el calor, será insoportable.
Seguro que Roser ha cogido ya a Andrea por banda para que le cuente cosas de ese viaje tan accidentado.
Os dejo un fuerte abrazo
Conchi
Si os encontráis a Margarita por ahí, decidle que si quiere seguir después de Roser...
Hola, chicas!
Sabela me ha avisado. Gracias.
Conchi, si puede ser prefiero que pase el turno. Estoy bastante liada en estos días; no paramos. Mañana celebramos el cumpleaños de mi hija y vienen mi hija, yerno y nieto y dos primas mías y sus maridos. Y os quiero contar una cosa, a ver si me pongo un rato y os escribo. De ánimo ando un poco justa, creo que no me saldría nada gracioso.
Rosa, para mí la virgen del Carmen también es muy especial. Las mujeres de mi familia siempre le han tenido mucha devoción y cariño.
Bueno, os dejo y ya os contaré un poco en qué hemos andado estas semanas.
Os dejo un abrazo grande,
Margarita
Buenas noches.
Después de unos días de descanso, por fin os escribo desde el teclas, por el móvil me va fatal.
Piedad vuelvo a repetir que me ha encantado la parte que has escrito del relato, de ti cabía esperarlo, porque lo tuyo es escribir y haces muy bien, sin desmerecer a las demás, tanto Conchi, como Sabela habéis hecho muy buen trabajo.
Margarita, ya ves las dos somos devotas de la Virgen del Carmen, para mi este año con más motivos, fue un día maravilloso.
Espero que tu bajo estado de ánimos no sea por nada importante.
Disfrutar del cumpleaños de tu hija con toda la familia.
abrazos.
Rosa.
Hola Conchi , Hola chicas.
Ya veo que andáis entre letras y tecleando dejando libre la imaginación. Vengo a pasearme por la plaza y leeros un rato. Me gusta acompañaros en vuestros episodios pero soy muy negada para estos temas, ya lo sabéis!!.
Besosssss
Bueno chicas, empezaré por la última.
Isabel, eso de que eres una negada para escribir- a mi personalmente hasta que no me lo demuestres- no me lo creo.
A las devotas de la virgen del Carmen os diré que ya somos tres, y me alegro que para ti Rosa, fuera un día muy especial.
Margarita...que ese animo no decaiga
Sabela en tu relato dejaste muchas puertas abiertas y Piedad encontró una buena salida. Felicidades.
Y por último, a nuestra querida maestra darte las gracias por tus deseos pero de momento lo retrasamos porque esta mañana mi madre fue a urgencias del hospital después de pasar muy mala noche y tras las primeras pruebas queda ingresada, lógicamente ello hace que aplacemos nuestra salida, al menos hasta que sepamos todos los resultados ,y según el estado en que ella se encuentre.
Abrazos para todas. Loli
Buenas noches.
Loli, espero que lo de tu madre no sea nada importante y podáis seguir con los preparativos de las vacaciones.
Isabel pienso como Loli, anímate a escribir, venga!!!!
Os apetece un heladito, hace un calor insoportable a pesar de estar nublado.
Que tengáis un buen fin de semana.
Abrazos.
Rosa.
¡Buenas noches!
Paso rápido para saludaros y tomarnos un helado todas juntas aunque ya mismo me voy a la cama. Estoy cansada.
Loli, espero que no sea nada lo de tu madre y podáis seguir con lo previsto y disfrutar de esos días de descanso.
Margarita, me alegro de verte por la plaza. Espero que eso que ya nos contarás sea buena noticia.
Isabel, a ver si te animas y nos acompañas en nuestro relato.
Gracias, Sabela.
A ver cómo acabará el viaje, a mí me han dado ganas de unirme con el grupo, porque me da la sensación que se van a divertir de lo lindo, jejeje.
Rosa, ¿has descansado ya?
Conchi, ¿cómo va todo por ahí?
Aquí vamos más o menos igual... Bueno, quizá vayamos un poquitín mejor en algunas cosas.
Recojo el chiringuito y cierro.
Hasta otra... Abrazos para todas.
Buenas noches. ¡No me lo puedo creer, anoche os dejé un comentario y no está! Esto es el colmo, y mira que siempre tengo la precaución ce copiarlo antes de darle a publicar, pues se ve que se me olvidó. Ayyyyy, qué rabia.
Bueno, ya está.
Margarita, espero que pasaráis un feliz día de cumpleaños de tu hija. Felicítala de nuestra parte.
Loli, ¿cómo sigue tu madre? Imagino que hasta mañana lunes no le dirán algo, ¿no?
Isabel, nos encanta verte por la plaza. Si no escribes pues nos lees, jeje
Rosa, ¿todo bien por ahí? Imagino que disfrutando de los nietos y tu hija.
Piedad, me alegro que las cosas vayan mejorando. Por aquí, bien.
Hoy he hablado con Roser y me ha dicho que sigue con la rodilla mal, pero que hablará con Andrea a ver si le cuenta algo de su viaje.
Copio lo que he escrito antes de publicar.
Abrazos!!!!
Conchi
Hola Chicas, hola Conchi!!
Demostrar??? Os parce poca demostración lo mio. Si es que el espacio vacío, solo lo sé llenar con imágenes... y no siempre.
¡¡Que calor!! veis ni en esto tengo originalidad
Buenas noches.
¿Os apetece un heladito? os espero para tomarnos uno y charlar un poquito.
Conchi todo bien, como dices disfrutando a tope de los niños, y también de mi hija, cada día que pasa falta menos para el gran día, estoy deseando que llegue y, a la vez un poco nerviosilla, supongo que es normal.
Abrazos.
Rosa.
Buenas noches, ahora vengo yo a por ese helado, jeje.
Rosa, me parece estupendo que aproveches para estar con tu gente, que luego todo va a otra velocidad, entre el colegio, los trabajos y demás.
Roser, ¿cómo estás de la rodilla? ¿Y de Andrea qué sabes? jeje
Piedad, ¿va todo mejor por ahí?
Os dejo un fuerte abrazo
Conchi
¡Buenas noches!
Os acompaño a tomar ese helado...
Conchi, las cosas van casi igual... es decir, algunas veces parecen que van mejorando y otras veces parece que no, aunque eso sí, va andando poco a poco. Se da sus paseítos acompañado claro está y eso ya es mucho.
Feliz fin de semana para todas y aquí quedo a la espera de la subida de Andrea en el avión.
Abrazos.
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