Hoy me ha dicho un niño de seis años que su madre se lo come a besos y otro de la misma edad añadió "¡y a mí también!".Estas palabras me han hecho pensar lo importante que son los abrazos y los besos para los niños.
Estos, que hoy me lo recordaban con los ojos brillantes y una gran sonrisa, me parecieron niños felices, niños que son queridos y esto se nota en su comportamiento en clase y en el patio de recreo, en su aprendizaje, en su atención y su interés por aprender preguntando sus dudas...
Ojalá todos los niños y todas las niñas del mundo sintieran el calor de los besos.
¡No dejemos de besarlos, aunque crezcan!
7 comentarios:
conchi, estoy totalmente de acuerdo contigo... creo que es fundamental para el crecimiento sano del niño y la consolidación de su auto-estima... algo decisivo en su vida de adulto. un saludo, sabia amiga.
Gracias, Alicia, tus comentarios siempre me animan y me alegra saber que no estoy equivocada, que hay otras personas que piensan como yo. Estoy segura que somos muchas.
Un abrazo.
Conchi
¿Que lindo! Me uno a tu deseo y que además sean queridos y reconocidos por la sociedad en general.
Besos
Es uno de los juegos favoritos de mis niños, el "Círculo de besos".
Sentados en círculo, primero hacemos el "círculo de besitos", en el que nos vamos pasando de uno a otro un pequeño besito en la mejilla.
Cuando terminamos, llega el "círculo de besazos", en el que los besos cobran muuucha intensidad y van acompañados de un fuerte abrazo.
Así, practicamos el besar, y el ser besados, además de la intensidad con la que ofrecemos las muestras de cariño.
¡Les encanta!
¿Y qué me decís del "Abrazo colectivo"? ¡Les chifla también! Al grito (por parte mía o de cualquiera de ellos) de ¡Abrazo colectivooo!, nos damos un gran abrazo en el que participa todos y cada uno de los niños y niñas de la clase, además de la maestra, por supuesto, e incluso, Raquel, la maestra de apoyo, a la que ellos y yo adoramos.
Ya en serio, creo que la excesiva racionalidad es una de las mayores taras de esta sociedad. Y creo también que desde la escuela, especialmente desde la Educación Infantil, podemos y debemos trabajar la faceta afectiva de las personitas que son nuestro alumnado.
Mis alumnos no tienen una letra minúscula redondita y preciosa, ni colorean cómo máquinas, ni tienen carteles de colorines en las paredes de la clase, pero entienden y participan del juego en el que les llamo "pitufos" y ellos me responden "pitufa!", en el que les digo que me los voy a comer con patatas, en el que me dicen que les duele la barriga para que les de un masaje en esta, sentados en mis piernas, en el que juegan a peinarme y acaban encaramados en el respaldo de mi silla, en mi mesa, y con mis gafas de sol y mi reloj puestos en sus caritas y en sus muñecas.
Uff!, qué parrafada! Pero es que, Conchi, cariño, me has "tocao" mi punto débil, el trabajo de las emociones en el aula.
Besitos.
Yo le deboro todos los días, le doy pequeños mordisquitos hasta zamparmelo entero y luego lo degusto y lo paladeo hasta que se funde en lo más profundo de mi ser, que no es más que él, porque yo, desde que apareció en mi vida, dejé de ser yo para ser mi hijo.
Un beso.
Gracias, Antonia, por venir. Espero que vuelvas!!!! Sé que andas liada, no te preocupes.
V, qué bueno todo lo que nos has contado. Tu experiencia nos tiene que hacer pensar, que como dices, las emociones, los sentimientos, los afectos, son muy importantes en todas las edades, pero sobre todo cuando se es pequeño. En mi cole llevamos a cabo el programa Escuela, espacio de paz. Pues bien el curso pasado en la clase de Infantil de 5 años nos hicieron una propuesta a todo el colegio para favorecer la convivencia: "Darnos un besito por las mañanas al llegar al cole",fíjate qué buena idea. jaja Lástima que sólo duró unos días, pero como siempre, la culpa la tenemos los mayores.
Gracias, V, por venir y compartir parte de tu vida.
Eva, cómo me has recordado a mí cuando tenía a mis hijos pequeños. Me encantaba cogerles las manitas y decirle: uhmmmm, qué bueno, dame, dame que te coma.. y ellos se reían mucho. Aquellas risas me llegaban al alma. Qué bonita es la sonrisa y la risa de un niño, ¿verdad?. Te agradezco tu visita y espero que vuelvas cuando puedas, pues me encanta leerte aquí o allí!, jaja.
Un abrazo para todas.
Conchi
Pues tengo que decir que vengo del salon de estar con mi hijo y que vengo de practicar achuchones y besos con el, es tan agradable oirle decir: anda mami achuchame un ratito que estoy mimoso. Se que con el tiempo seré yo quien se lo pida a él, es tan gratificante expresar de este modo nuestros sentimientos.Lo triste es que otros niños expresen violencia en vez de amor ¿será porque es lo que ellos tienen en casa? Bicos.
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