Coloco aquí la mayor parte de los comentarios que dejasteis en la entrada anterior. Creo que se merecen tener un espacio propio. En nuestros recuerdos hay mucho de nosotros, de nuestras vidas. Compartirlos es un acto de generosidad. Gracias por hacerlo.Don José me transmitió el amor por las matemáticas. Aprendí a resolver los problemas, a calcular fórmulas como la de la longitud de la circunferencia, el área del círculo o hallar el radio. Aprendí geografía (todos los montes y cordilleras, ríos, golfos y cabos, países y capitales del mundo), historia, latín, lengua y literatura… Aprendí las reglas de ortografía y el gusto por escribir bien, con buena letra y sin faltas. Nunca olvidaré lo que me costó memorizar que nube se escribía con b. Llegué a copiar esta palabra quinientas veces, hasta que un día descubrí que si nublado se escribía con b era porque nube también llevaba la b, ya que nublado es una palabra derivada de nube.
A mi maestro lo veo muy amenudo. Está mayor pero se conserva bien. Nunca lo olvidaré (Conchi)
Mirá qué raro... a la que más recuerdo (y con cariño) es a la maestra que tuve en 6to y 7mo grado, la más exigente y de la que más me quejaba!!. :) (Julia)
Doña Carmen, mi profesora, según nos contó su ama, estaba vestida de novia y le dieron la mala noticia que su novio habia tenido un accidente y falleció. La recuerdo con mucho cariño. Fue una gran maestra. (Gloria)
Doña Paquita fue mi maestra hasta los 10 años, era pequeña, muy fuerte emocionalmente, pero sobre todo era alegre y divertida.Creo que tuvo bastante que ver con mi vocación por el magisterio, tenía por norma cada semana encargarnos a un grupo de las mayores de la clase tomar la lectura a las pequeñas, repasar las sumas con ellas...¡Cómo me gustaba!!
Siempre estuve muy unida a ella, tuve que dejar la escuela para estudiar bachiller en la ciudad pero siempre que me era posible me pasaba a echarle una manita o a hablar con ella.
Fue mi tutora cuando hice el servicio social en la escuela( ¿Os acordais?), cuando hice las prácticas de Magisterio. Siempre juntas hasta su jubilación.
De ella aprendí que hay que respetar a los alumnos, que todos tienen algo bueno, que la disciplina no está reñida con el buen humor...y tantas y tantas cosas...
Un referente importante en mi vida. (Blanca)
Claro que recuerdo con cariño a mis maestras... por supuesto, que algunas más que a otras...
Al que más tengo guardado en mi corazón es al maestro de mi primer grado!!
Gracias por traerlo a mi memoria. (Adrisol)
Yo tengo dos profesores a los que recuerdo con especial cariño. Doña Teresa, era mi tutora de 7º y la profesora con nos impartía ingles. Ella compartía muchas anécdotas de su vida, cuando fue a Inglaterra a vivir para practicar el idioma, sus viajes, sus estudios, cosas de su vida, etc. Nos enseñó más allá de lo académico, mucho de lo humano. Y cualquier excusa era buena para traernos galletas y pasar unos momentos inolvidables comiéndolas y hablando con ella. También guardo buenos recuerdos de don Juan Pedro, mi tutor de 8º, una persona muy abierta y dialogante, a su lado respirabas el mismo aire fresco que se respiraba con la transición, estoy hablando de la mis época, más o menos, sobre el 79. Sus excursiones y, sobre todo, algunos viernes a la tarde que apartábamos las mesas y hacíamos corrillos con las sillas, para hacer un debate de algún tema que antes algunos proponían y los demás elegíamos mediante el voto y él era el moderador, jaja. Don Juan Pedro quería que participáramos en todo y trataba de que fuéramos responsables; los alumnos estábamos encantados. De ambos recuerdo que las tardes de manualidades eran especiales, porque eran muy artistas. (Margarita)
Yo creo que me hice maestra para ayudar a la niña que había en mí y que tanto le costó aprender.
Mis mejores maestros han sido mis alumnos y no son estas frases para llenar unas líneas. Lo que mejor he entendido es aquello en lo que me esforcé para que lo entendiera el más tonto de la clase , porque la más tonta había sido yo y no podía dejarlo en un rincón, no me podía dejar en la última fila con mis dibujos y sin molestar. (Isabel)
Yo recuerdo con especial cariño a mi maestro de Lengua Castellana, D.Andrés se llamaba, él me inculcó mi afición por las letras y la lectura. Aún recuerdo que me llevó a un concurso de redacción que patrocinaba coca-cola en el aniversario del fallecimiento de Felix Rodríguez de la Fuente, una experiencia inolvidable que pude vivir con mi maestro y gracias a él. Guardo un especial cariño a este hombre que tanto me enseñó. (Galle)
Nunca tuve buenos maestros, o eran mediocres o sencillamente nefastos... una lástima...
Creo que yo pongo tanto cuidado con mis niños, para que nunca puedan decir que al menos este "lacasito" no fue buena con ellos. (Natacha)
Conservo grandísimos recuerdos de algunos de mis profesores. Desde la infancia hasta la universidad... He tenido la suerte de tener grandes profesores, de los que aprender tantísimo... Cómo añoro poder asistir a sus charlas! Colarme como un fantasma en las aulas de los que aún den clase! (Susana)
Me es difícil pensar en una sola profesora... me acuerdo de casi todas ellas, aunque lamentablemente no recuerdo tanto su gran eficacia didáctica. La verdad es que me tocó una época mediocre en cuanto a métodos de enseñanza que se basaban básicamente en la disciplina, la uniformidad y la memoria. Sin embargo, en un momento determinado apareció por el colegio una monja nueva con métodos innovadores. Se llamaba la Madre Guadalupe y trajo consigo la matemática de conjuntos y los test psicológicos. Yo me sentí 'vista' por primera vez aparte del amasijo de niñas de la misma edad. Ella nos ponía pruebas en clase para evaluar nuestra capacidad de responder y sabía estimularnos para que nos superáramos. Según he oído, la destinaron después a México donde murió en un accidente de circulación. ¡no sé si será cierto! (Sinkuenta)
Yo también recuerdo a muchos de mis profesores: el que me descubrió el amor por la naturaleza, aquel que nos enseñó la magia de los libros, etc. (ALI)
Yo sí guardo un especial cariño a varios/as de mis maestros/as. Antes de hacer el ingreso en la Escuela de Comercio, había en el mismo centro la Prepatoria, allí estaban dos maestras y un maestro. A los diez años, cuando se murió mi padre, supieron darme todo el apoyo y el cariño para que mi pena fuera menor y la verdad es que lo consiguieron, además muchas de sus enseñanzas todavía viven en mí. (Sabela)
Yo fui a la escuela de un pueblo pequeño de Extremadura hace ya mucho tiempo, eran los años cincuenta y muchos - sesenta y pocos, fijaros, en esos años allí las niñas tenían maestras y los niños maestros. La primera maestra que tuve se llamaba doña María, entre ella y mi madre me enseñaron a leer a escribir y las cuatro reglas -como se decía entonces-, y guardo un bonito recuerdo de ella, aprendí en su clase la tabla de multiplicar, los límites, los cabos, ríos, golfos y provincias de España mientras cosía y bordaba en el bastidor, en clase por las tardes, los aprendí de carrerilla cantando, tan bien que me los aprendí que todavía los puedo cantar, porque en mi escuela las niñas aprendiamos labores, según decían las madres para hacernos mujeres de provecho y hacendosas y que nos saliera un buen novio. Después de mayor, descubrí que los novios se fijaban en otras cosas. Bueno, así pasaron los primeros años de escuela, luego Doña Maria se jubiló y cada año venía una maestra nueva, y no conseguía adaptarme, hasta que pasaron 2 o tres años y llegó Doña Manolita que fue buena maestra y me hizo salir del bache y cuando ya estaba adaptada mis padres emigraron a Madrid, yo tenía 12 años.
De las maestras que tuve, de las que mejor recuerdo guardo es de la primera y la útima.
En Madrid fui al colegio dos años más en la Escuela de Don José, que era un maestro de esos que castigaban regla en mano, a mi nunca me pegó, creo que me cogió cariño, aprendí mucho con sus clases, pero veía como a otros niños si que los castigaba severamente, que pena me daba.
No guardo buen recuerdo de él, casi que me daba miedo. (Tomi)
Yo recuerdo especialmente a Sor Eulalia, me enseñó a leer y escribir con tanta paciencia y delicadeza que es la que más recuerdo.
Cuando me enteré de su fallecimiento yo no estaba en ese colegio pues vivía a miles de kilómetros y recuerdo que no se me ocurrió otra cosa que escribirle una carta de esas de antaño, de las de papel con su sobre y sello. Se la mandé aún sabiendo que no podría leerla,,,, o sí,,, en aquel entonces lo hice pensando que sí, que mis palabras de algún modo le llegarían y que además, se acordaría de mí a pesar de los años que habían pasado.
Por lo demás, anécdotas diversas y muy divertidas con maestros y maestras tengo para dar y tomar, pero en el sentimiento siempre estará solo Sor Eulalia. (Entreluces)
Recuerdo a muchos de mis profesores, a unos con mejor recuerdos que otros...y algunos que de verdad quisiera tener un contacto con ellos porque me enseñaron mucho y siempre les recuerdo con mucho cariño...
A una profesora, en concreto la de Historia, la sigo viendo muchas veces comprando y siempre la saludo... ¡qué bueno! (Laura)
Muchísimas gracias a tod@s por compartir vuestros recuerdos.
Ojalá a nosotros, a los que nos dedicamos a la enseñanaza, nos recuerde con tanto cariño nuestro alumnado.
¡Feliz fin de semana!
Ojalá a nosotros, a los que nos dedicamos a la enseñanaza, nos recuerde con tanto cariño nuestro alumnado.
¡Feliz fin de semana!
11 comentarios:
Cuántos recuerdos!!
Besosss.
Por medio del recuerdo del maestro, quien más y quien menos, volvió a la infancia.
Recordar a nuestros maestros,es rendirles un pequeño homenaje.
Gracias Conchi!!
Un abrazo desde Barna.
me encantó este homenaje!!
saco mi sombrero para los maestros de vocación, a los que las mamás confiaban plenamente a sus hijos..
hoy está un poco desvirtuado,pero tengo fé que todo vuelva a su cauce normal..
besos y buen finde
Un abrazo Conchi
Julia, María Jesús, Gloria, Adrisol, Kety, gracias por seguir pasando por aquí y dejar vuestra huella.
Pienso que al recordar a nuestros maestros y maestras empezamos a compararnos con los niños y niñas de ahora. Las cosas han cambiado mucho y también en las escuelas.
Pasamos de no tener más que un libro y un cuaderno a llevar una mochila llena de libros, cudernillos de actividades, una libreta para cada asignatura, el estuche con cientos de bolígrafos, lápices, portaminas, gomas, correctores, etc, etc... ¿y eso es malo? pues no. Eso es lo que hay. El problema pienso yo que fue cuando cambió la "moda" en la que debíamos de enseñar los maestros. Pasamos de exigir que se memorizara un montón de cosas, datos, cifras, nombres... a no exigir que se memorice apenas nada. Pasamos de tener que escribir los problemas, los dictados, las reglas, hacer redacciones, escribir y escribir... a escribir sólo lo justo; una palabra para completar una frase, o ponerle el rabito a un redondelito y que salga la a (luego, cuando tienen que escribir esta letra a lo mejor no les sale tan fácilmente ni la dibujan en la dirección correcta, ¡y esto no es una invención mía ni es una tontería!)
De todas formas pienso que nuestros niños y niñas de ahora no son más torpes que nosotros. Quizás sean más listos. Aprenden solos a manejar los teléfonos móviles con 5 ó 6 años, las maquinitas, pspes, nintendos, ordenadores y todo lo que les caiga en las manos.
A lo mejor es que nosotros, los maestros, somos los que nos estamos quedando anticuados y deberíamos cambiar las formas de enseñar, o a lo mejor no tenemos que enseñar nada, solo acompañarlos en el camino de SUS aprendizajes.
Todo es muy complejo. Después de tantos años de experiencia sigo teniendo muchas dudas.
Bueno, esta noche me enrollé!
Os mando un abrazo muy, muy grande (especialmente a Kety. Me he alegrado mucho de verte por aquí).
Conchi
Buen fin de semana, Conchi!!!!!!!!!
Un abrazo
Un cuadernillo muy bonito el de la foto, y el que estás confeccionando con este blog, con el granito de arena de cada un@.
Un abrazo,
Margarita
Siento haber puesto el toque negativo a tu entrada, preciosa... pero bueno, esa es la excepción.
Un beso, querida amiga.
Natacha.
Tienes un don especial sabes hacer de lo pequeño grande, bonita manera de resaltar los comentarios, ¡gracias!.
Abrazos.
Aunque tarde he leído todos los comentarios y es mu bonito ver como hay recuerdos tan vivos aunque hayan pasado los años. Bien por todos esos maestros y maestras
Un beso
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