
Tenía poco más de cinco años de edad, vivía en un pisito, se sentía bien y cómoda.
De vez en cuando sus papás la llevaban al campo para pasar uno de esos días inolvidables, jugando con los amiguitos y la naturaleza. A ella le encantaban los árboles y los animales, hoy fue uno de esos días.
La noche que volvían, durante el camino a casa, comentaba con sus papás lo bien que lo había pasado, estaba feliz, muy feliz.
Llegaron a casa, ella dormida ya durante el camino, la cogió mamá en brazos y la llevó al dormitorio, pero al posarla en la cama ella despertó y …
-OH!!,mami!! ¿Qué tengo en la boca que se mueve?
Era su primer diente, se le había caído.
-¿Ahora qué hago, dónde lo pongo, se lo llevará el ratoncito Pérez, qué le ponemos para que tome?
Nerviosa no paraba de hablar y hablar con mami.
-Pues bien, dijo mamá, aquí tienes este arbolito que te regaló el abuelo por tu cumpleaños y esta sillita, y una mesita de la casa de muñecas, sabes hija, pondremos el diente colgado de un hilo en el arbolito y junto a él colocaremos la silla y la mesa, con un vasito de leche para el ratoncito, así cuando llegue a recogerlo tendrá un lugar donde descansar y tomar algo para seguir el camino a la siguiente casa, quizás de alguna amiguita tuya que también se le haya caído otro dientecito.
De vez en cuando sus papás la llevaban al campo para pasar uno de esos días inolvidables, jugando con los amiguitos y la naturaleza. A ella le encantaban los árboles y los animales, hoy fue uno de esos días.
La noche que volvían, durante el camino a casa, comentaba con sus papás lo bien que lo había pasado, estaba feliz, muy feliz.
Llegaron a casa, ella dormida ya durante el camino, la cogió mamá en brazos y la llevó al dormitorio, pero al posarla en la cama ella despertó y …
-OH!!,mami!! ¿Qué tengo en la boca que se mueve?
Era su primer diente, se le había caído.
-¿Ahora qué hago, dónde lo pongo, se lo llevará el ratoncito Pérez, qué le ponemos para que tome?
Nerviosa no paraba de hablar y hablar con mami.
-Pues bien, dijo mamá, aquí tienes este arbolito que te regaló el abuelo por tu cumpleaños y esta sillita, y una mesita de la casa de muñecas, sabes hija, pondremos el diente colgado de un hilo en el arbolito y junto a él colocaremos la silla y la mesa, con un vasito de leche para el ratoncito, así cuando llegue a recogerlo tendrá un lugar donde descansar y tomar algo para seguir el camino a la siguiente casa, quizás de alguna amiguita tuya que también se le haya caído otro dientecito.

La niña, encantada con lo que le hablaba su mamá, no dejaba de sonreír, aunque con carita de cansada, seguía con atención sus palabras.
-Gracias mami, seguro que le encantará lo que le hemos preparado. ¡Ah, mami!, ¿me dejara algo para mí en el arbolito?
-Seguro que sí hija, seguro que sí.
Así la pequeña, se recostó y cerró los ojos, aun con la sonrisa en su preciosa carita.
-Gracias mami, seguro que le encantará lo que le hemos preparado. ¡Ah, mami!, ¿me dejara algo para mí en el arbolito?
-Seguro que sí hija, seguro que sí.
Así la pequeña, se recostó y cerró los ojos, aun con la sonrisa en su preciosa carita.
J.A. Galindo, 08-08-08
8 comentarios:
Galindo, te agradezco que dedicases un ratito a escribir este cuento, pues sé que andas muy ajetreado con la exposición. Es un cuento de los que se les cuentan a las niñas en la cama, por eso me gustó mucho.
Espero no haberte defraudado con la foto que lo acompaña. Busqué algunos juguetes, aunque mi hija ya es mayor!. El arbolito es de los que hace mi padre (como dice que el abuelo le había regalado un árbol a la niña...), pero se me olvidó el vaso de leche! Tampoco encontré un diente para colgarlo del árbol, jaja.
Un abrazo, amigo y gracias.
Conchi
Precioso cuento, con una referencia cotidiana, yo aún continuo haciendo de ratón y es algo que me llena de ilusión, casi mas que a mi hijo, de momento es el que mas me ha llegado. Bicos.
Estoy disfrutando de lo lindo esta mañana con estos cuentos tan tiernos. Conchi, sin duda tuviste una idea genial.
Abrazos para todos.
Otra versión muy bonita del viejo Ratoncito Pérez, ¡Felicidades!
Abrazos.
Y que las viejas historias nos hagan rejuvenecer. ¡A eso le llamo yo la mágia de los cuentos!.
Galindo que bonito tu cuento, me recordó a la época de mi desdentada niñez en que el ratoncito Perez era tan importante...
Un abrazo
Es para contar a los niños.
Me encantó.
Besos
El ratoncito pérez... me encanta ese personaje.
No sé si sabéis los que no vivís en Madrid que este ratón nació en la calle Arenal.. muy cerca de la puerta del Sol.. tiene su placa y todo...
Precioso, como todos los que estoy leyendo.
Natacha.
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