Como todas las historias, ésta también comienza así:
Érase una vez... Sí, érase una vez una tortuga que vivía en el país de “Los Olmos Alegres”. Había nacido con la concha partida lo que le acarreaba un serio problema, pues tenía dificultades para llevar una vida normal y tranquila, su mamá intentaba solucionar el problema, pero no encontraba la solución adecuada.
Ella pensó en poner un remiendo a la concha. ¿Sabes lo que es un remiendo? Verás, es un trozo de tela que se pone a una prenda que está rota para tapar ese roto. De todas formas su mamá no las tenía todas consigo, se decía: un trozo de tela no le quedará demasiado bien, además no podré coserla con una aguja, ésta se rompería al intentar pasar la dura concha, quizás pegándole una tela dura o un trozo de cuero, ¿pero con qué pegarla?
Por su parte Noli, así se llama nuestra amiga, trataba de encontrar algo para su problema y que le permitiera ser como las demás tortugas, por eso buscaba en todo lugar una solución. Se decidió por coger de un árbol una manzana y comerla porque las manzanas son muy buenas. Buen remedio, la concha se empezaba a cerrar y ella seguía comiendo manzanas.
Noli se sentía feliz y fue al mar en busca de sus amiguitas, las tortugas marinas, para jugar, ya lo había hecho alguna vez, pero nunca dentro del agua. Se sentía feliz y cuando regresó a tierra tropezó con su amigo el caracol Yusti que, con otros caracoles, estaban jugando al fútbol.
Noli dijo a Yusti: “¿me dejáis jugar?”. Todos la aceptaron ya que todos y ella no eran demasiado rápidos y así no habría problema, pero sí lo hubo.
Con el agua del mar la concha de Noli se reblandeció y al jugar al fútbol la grieta en la concha había aparecido de nuevo y volvía a ser la tortuga de la concha partida. ¡Qué mala suerte, con lo bien que lo estaban pasando!
De sus ojos brotaron unas lágrimas de dolor y llorando volvió a casa. Sin decir nada se fue a su cuarto y se quedó dormida.
Doña Tortuga, la mamá de Noli, al verla así se dijo: “¡mi hija va a ser una tortuga con una concha como todas las tortugas, lo prometo, cueste lo que me cueste!”.
Salió a la Plaza Mayor de la ciudad El Platanal en el país de Los Olmos Alegres diciéndose: “sin falta y al primero que tengo que visitar es al Sr. Búho, su sabiduría estoy segura que va a ayudarnos, sé que vive dentro de un viejo roble en el bosque. ¿Alguien me puede decir en cuál?”, preguntó a los chiquillos que jugaban en la plaza, Rufi el conejo, también amigo de Noli, dijo: “yo lo sé, doña Tortuga, mi mamá me llevó a él la primavera pasada, es el Roble que está en la esquina de la Fuente de los Cuatro Caños en el centro del bosque”.
“¡Muchas gracias Rufi!”, voy rápido para volver pronto, aunque me cueste tengo que traer una solución para reparar la concha de Noli.
“¡Suerte señora!”, dijo Rufi y se fue con todos los amiguitos a casa de Noli para acompañarla mientras no llegaba su mamá.
Para la señora Tortuga le fue fácil encontrar la fuente y el roble en donde vivía el Búho. Una vez delante de él le preguntó: “¿me puede atender?
“Con mucho gusto, ¿qué te sucede amiga?”
Ella le explicó todo lo sucedido hasta llegar este momento y después de escucharla con atención le dijo, a la vez que salía a la calle: “vete hacia arriba, a la derecha verás un hospital y pulsas el timbre, te abrirá la puerta un león para decir: “¿qué te pasa?”. Le cuentas de nuevo la historia que a mí me contaste. Seguro que te contesta: “bien, se le dará una medicación y estará curada dentro de un mes siempre que siga mis consejos, pero si hace el tonto se le abrirá nuevamente la grieta en la concha y tendrá que quedarse a dormir en el hospital. Transcurrido el mes será el tigre quien venga a ver su estado y saber si tiene que coserla, pegarla, operarla o mandarla para casa, siempre tendrá que tomar la medicina con una condición de que sea cada 21 horas y podrá jugar sin olvidarse del medicamento, así quedará curada y será como sus amiguitos”.
“De acuerdo”, dijo Doña Tortuga. Sentía tanta pena por su hijita que quería probar todos los consejos que le daban para solucionar el problema.
Fueron en ambulancia a buscar a la Tortuguita y tan deprisa iban que se cruzaron con ella y no la vieron.
¿Sabes por qué no esperó en casa? Pues porque una brujita buena, que pasó por allí cuando estaba sola, le dijo que sabía de una maestra artesana que trabajaba hilos de cobre, con ellos le haría un zurcido en la concha y en los huecos que le quedaran le pondría una masa especial que pintaría después con los colores del arco iris, así quedaría hermosa y sería única en el mundo…, nada más oír esto se puso en marcha sin hacer caso de sus amiguitos que le acompañaban y que le decían que esperase a que volviera su mamá.
Le dio las gracias a la brujita buena y se puso en marcha sin hacer caso a lo que oía. Por cierto, muy mal hecho, porque, ¿verdad que tenía que esperar en su casa?
Os puedo decir que La Tortuga de la concha partida es hoy una abuela feliz y con una concha hermosa con su lindo zurcido que, una y mil veces cuenta su historia a sus tortuguitos nietos para que cada uno de ellos reflexione sobre esta historia como mejor la entiendan.
Y este cuento, como casi todos los cuentos, termina diciendo:
“Colorín colorado, este cuento se ha acabado”.



20 comentarios:
¡Buenas noches! Vengo con el cuento nº 9, feliz y contenta ya que me ha encantado este cuento y cuando lo leais sabréis por qué y me he encontrado que en la anaterior entrada Margarita nos ha dejado un comentario. ¡Me ha dado mucha alegría!
Si queréis leerlo id a la anterior entrada.
Margarita, poco a poco irá pasando todo y lo pasado quedará en anécdota. Lo de la quedada en Barcelona a lo mejor es difícil por las que quedamos tan lejos para un fin de semana, pero vosotras, las que vivís ahí sí que podéis quedar!!!
Roser creo que tampoco podía en unos días de abril, a ver si nos dice cuándo pues no me acuerdo.
Ya iremos concretando.
Hoy pasé el día, no muy bien, pero pasó. La garganta no me deja tranquila.
Bueno, volviendo al cuento, me ha gustado la imaginación, la frescura y esos dibujos!!!
Un abrazo muy grande para tod@s.
Conchi
¡Buenas noches!
¡Qué imaginación! Me encanta este cuento... bueno, a decir verdad todos los cuentos de esta etapa me encantan, creo que ninguno tiene despeldicio, pero este es especial por el remiendo de la concha de la tortuga, jajajaja, de verdad que es muy bueno.
Margarita, me alegro un montón que estés por aquí, ahora mismo voy a leerte el comentario.
Abrazos para todas.
¡Buenas noches!
Conchi a mi también me ha encantado este cuento, el mensaje es precioso y, esa maestra tan sabia que trabaja con hilos de cobre también tiene mucho sentido jajaja, con los dibujos tan bonitos el cuento ha quedado muy bonito, ENHORABUENA a su autora/or.
Conchi un día que paso, ya falta menos para el fin de semana, haber si consigues ponerte bien del todo, que ya te toca.
Ya he leído el comentario de Margarita y he dejado también el mio en el anterior cuento.
Abrazos.
Rosa.
Abrazos.
Rosa.
Yo también te leí Margarita y me alegró mucho verte por aquí, señal de que vas mejorando que es lo que deseamos todas, me tomo también un chocolate milagroso, pues es lo que es.
Jajaja Conchi era el único trabajo que no habías hecho "zurcidora de conchas de tortugas" ¿verdad?, de todas formas pienso que no es negocio, felicitaciones a su autor o autora.
Esta mañana la pasé en el hospital y ¡como cansa!, me hicieron radiografía del pie y no tengo nada roto, es un edema me trasladaron a vasculares, todavía no me dieron cita, como veis sigo dando tumbos y la pierna de esa manera...
Abrazos.
Un cuento muy original,felicidades
al autor. Ahora paso a leer la anterior entrada. Sabela ahora entiendo tu desánimo de hace unos días y...va para un año¿no? esperemos que ya pronto encuentren solución.
Abrazos. Loli.
¡Buenas noches! No sé de dónde ha sacado el autor o autora lo de una maestra artesana que sabe manejar los hilos de cobre como los dioses, jaja. Muy simpático el guiño. Y un cuento muy hermoso, de superación. Una de las cosas que más me ha gustado es cómo cuenta esa historia a sus nietos, lo que quiere darnos a entender que luego pudo tener una vida larga y plena. Felicidades a su autora. Yo también pienso como Rosa, me ha gustado mucho ver esos dibujos.
Gracias a todas por vuestras palabras de cariño, sois de oro.
Conchi, es verdad, para Tomi todavía quedaría cerca, pero para otras está en la otra punta del mapa, y perderíais mucho tiempo.
Sabela, vaya lata te está dando la pierna. Espero que pronto sea un mal recuerdo. Cuídate.
Piedad, un chocolatito :). Pronto tendrás que adornar el quiosco para la primavera.
Un abrazo a todas,
Margarita
Buenas noches, que cuento tan tierno. Yo tuve una tortuga que tenia la concha partida por que se cayo por el balcón. Lástima que por entonces no conocía a Conchi...
Me alegro mucho de leer tu comentario Margarita y saber que vas mejorando.
Me quedo un ratito a tomar una tila calentita, me la preparas Piedad?.Graciaaas...
Sabela,Conchi y las que esteis pachuchas, que os mejoreis.
Abrazos para todas en general.
Gloria
¡Buenas noches!
Sabela, siento que ha estas alturas y, después de tanto tiempo sigas con problemas en la pierna, haber si de una vez por todas te se soluciona.
Margarita que bien que puedas pasar a saludarnos, eso quiere decir que todo marcha cono debiera, me alegro un montón que así sea.
Conchi ¿y tu garganta? ¿y Paco? espero que poco a poco os recuperéis del todo.
Abrazos.
Rosa.
¡Buenas noches!
Qué animada está la plaza... yo paso de prisa y corriendo ya que tengo mucho trabajo, pues como dice Margarita, tengo que cambiar la imagen del quiosco para recibir a la primavera con colores alegres y llamativos. La semana que viene empiezo con los preparativos aunque ya estoy en ello... quiero decir que estoy preparando el chocolate para que no falte mientras limpio, jajaja.
Bueno, pues tengo que decir lo mucho que me he alegrado de ver a Margarita, eso quiere decir que las cosas van mejorando poco a poco y dentro de un tiempo, no muy lejano todo habrá quedado en un recuerdo pasado.
Sabela, ay que ver lo pronto que se hace uno daño y lo que tarda en curar... a ver si se te soluciona el problema de una vez y por todas.
Gloria, vi el comentario de la entrada anterior en la que dices de unirte a nosotras para la quedada, por supuesto que no nos importa, al contrario, nos encanta que te unas a nosotras, es más, yo ya lo había pensado y no solo yo, creo que las demás también pensaban igual.
Conchi, cuídate esa voz que no vas a poder cantar saetas.
Para todas os dejo el chocolate y la tila... junto con un abrazo.
Felicidades ante todo. Qué imaginación, la autora o autor del cuento.
Conchi veo que te llevan a las tortugas a que las cures :-))
Un abrazo a Margarita, por su mejoría.
Sabela, no sabía que que todavía estabas liada con lo de tu pierna. Ánimo y paciencia.
Besos a todas
Conci, ¡que cuento tan bonito! con moraleja incluida. La mama tortuga por un lado buscando remedio y la tortuguita perseverando hasta encontrar a la maestra de los hilos de cobre para curarse. ¡Dicen "que quien la sigue lo consigue".
Margarita, me alegra verte por la plaza.
Sabela, espero que encuentren el remedio para tu pierna. ¡Ya seria hora!!.
Piedad voy aprovechar los últimos días que tienes abierto el chiringuito para tomarme una deliciosa taza de tu chocolate. Ummm sabrosisimo...
Chica/os abrazos para toda la plaza
Roser
¡Buenas noches! y un saludo para tod@s desde A Coruña y el deseo de tomar ese chocolate sabroso, sabroso que hace Piedad.
Ya ves Kety en nada te pones mal, lo que es difícil es recuperarse, pero bueno no queda otra que tener paciencia...
¿Todo bien Margarita? Unha aperta e un bico como nos dimos en esta ciudad y de testigo la Torre de Hércules...
Abrazos.
¿Que pasa en mi ordenador? los comentarios no se me publican, para entrar en mi correo me pide el numero de teléfono y me dice que mi blog ha sido suprimido. Alguien me lo sabe explicar?
Conchi, ¡que cuento tan bonito! con moraleja incluida. La mama tortuga por un lado buscando remedio y la tortuguita perseverando hasta encontrar a la maestra de los hilos de cobre para curarse. ¡Dicen "que quien la sigue lo consigue".
Margarita, me alegra verte por la plaza.
Sabela, espero que encuentren el remedio para tu pierna. ¡Ya seria hora!!.
Piedad voy aprovechar los últimos días que tienes abierto el chiringuito para tomarme una deliciosa taza de tu chocolate. Ummm sabrosisimo...
Chica/os abrazos para toda la plaza
Roser
Roser, tu comentario me llegó al correo y lo he traído. No sé qué pasa con blogger pero algo están volviendo a cambiar. Lo de pedirte el nº de tf lo ponen, pero fíjate que hay una letra chica que dice continuar, si le das, sin poner el tf, te lo acepta y entras. Al menos a mí me ha pasado otras veces.
Ayer entré yo en Sueños y me di cuenta que me había quitado la foto de mi pamela y yo sin saberlo. Me dio mucha rabia. ¡La volví a poner!
Bueno, os deseo un feliz fin de semana. Y a ver si llueve!!! Hoy aquí cayeron cuatro gotas. No mojaron ni el suelo.
Un abrazo
Conchi
Maravilloso este cuento, me encanta, tiene mensajes positivos preciosos para los peques.
Margarita me alegro mucho verte, mejor leerte, un besito.
Sabela, siento tambien lo de tu pierna.
A todas besos y abrazos.
Hola,
También me ha gustado mucho este cuento, lo de los hilos de cobre...¡precioso!!!, tiene un final feliz y eso me gusta.
Sabela, deseo que tu pierna mejore.
Margarita, una alegría verte de nuevo por aquí.
Para todas un beso muy fuerte y un buen fin de semana!
Bss
Holaaa.Uff pensé que perdería el blog menos mal que lo han podido arreglar. Cuando se arreglo la dirección electrónica volvió aparecer el blog.
Comchi, ayer hable con la hija y el yerno de Rosa y hoy en su tienda de informática me lo han arreglado. No me gusta poner en internet el teléfono, lo ha puesto la chica y mandaron un mensaje con la palabra clave y ¡asunto resuelto!!!.
Rosa, suerte que tenemos a Laura y a Marc.
Bueno chicas haber si Piedad acaba pronto las reformas y nos tomamos una buena taza de chocolate y unos cuantos churros.
Abrazos para todas.
Roser
¡Con lo difícil que es zurzir! y en el caparazón de una tortuga ¡impensable! suerte que la imaginación lo puede todo, y la tortugita, aunque desobediente, tiene la satisfacción de contarles a sus nietos la aventura de su concha recompuesta. Bonito de verdad.
Loli.
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